
Defensores de la licencia familiar pagada, incluida Vicky Badillo (centro), en un mitin en Texas. (Photo: Pamela de Marion Silva Diaz)
Hay Vidas En Peligro: Es Hora De Una Ley Nacional De Dias De Descanso Pagados
No hay justicia económica y racial sin acceso a permisos retribuidos.
Mi esposo y yo sonabamos con formar una familia desde hace mucho tiempo. Nuestro hermoso hijo, David, es la luz de mis ojos. Pero cuando nacio hace 11 anos, los primeros meses fueron muy dificiles para nuestra familia. Me tuvieron que hacer una cesarea, asi que necesitaba tiempo para sanar cuando trajimos a David a casa. Pero ni mi esposo ni yo teniamos trabajos con licencia laboral remunerada y son muchos los gastos que vienen con el hecho de tener un hijo.
Esta limitacion de nuestros derechos y de nuestra dignidad obliga a muchas familias a tomar decisiones dificiles.
Mi esposo se tomo una semana para estar en casa conmigo mientras me recuperaba y nos acostumbrabamos a la vida con nuestro bebe, pero no le pagaron durante ese tiempo. Tuvo que volver al trabajo apenas una semana despues de mi cesarea, y yo me quede sola en casa con nuestro nuevo hijo, intentando sanarme y cuidar de nuestro hijo por mi cuenta. No teniamos ningun familiar cerca que nos apoyara.
Fue una epoca estresante y agobiante para mi. Sufri una depresion posparto que duro varios meses y no pude amamantar a mi hijo. Despues de anhelar por tanto tiempo el tener una familia, las presiones que sufriamos me hicieron sentir deprimida y vacia.
Esos primeros meses habrian sido muy diferentes para mi familia si hubieramos tenido acceso a una licencia laboral remunerada. Pero no la tuvimos: de hecho, solo el 23% de los trabajadores tienen acceso a una licencia laboral familiar remunerada en su trabajo. Una de cada cuatro madres con empleo se ve obligada a volver al trabajo solo dos semanas despues de dar a luz. Es vergonzoso que nuestros funcionarios electos permitan que esto ocurra.
Necesitamos que mas legisladores demuestren con hechos sus palabras cuando se trata de garantizar que las familias tengan acceso a politicas de cuidados fundamentales, como la licencia laboral remunerada. El Congreso aun no ha impulsado una medida de licencia laboral remunerada a nivel nacional, a pesar de que es una de las politicas mas populares del pais, que cuenta con el apoyo de todos los partidos politicos. A raiz de la sentencia Dobbs, muchos estados prohiben ahora el aborto, pero ni siquiera ofrecen ningun tipo de licencia laboral remunerada. Muchos de nosotros vivimos ahora en estados que obligan a dar a luz, mientras los legisladores no hacen nada para apoyar a las familias.
Esta limitacion de nuestros derechos y de nuestra dignidad obliga a muchas familias a tomar decisiones dificiles: ?pueden pasar tiempo con un ser querido enfermo, con su nuevo bebe o tomarse un tiempo para sanar, sin perder su sueldo o incluso su trabajo?
Todavia vivo con miedo de enfermarme. Necesito estar sana para poder trabajar y mantener a mi hijo. Si no estoy sana y trabajando, eso lo perjudicaria. Es un sentimiento agobiante que debo soportar, y no soy la unica.
Muchos legisladores se dedican a quitarnos a las mujeres y a las familias nuestra autonomia, nuestra necesidad basica de cuidar a nuestros seres queridos, nuestra capacidad de ir a trabajar y ganarnos la vida. Si estos legisladores se tomaran en serio el ayudar a las familias, apoyarian una politica nacional de licencias laborales remuneradas. La licencia laboral remunerada es un derecho humano y una cuestion de dignidad: es algo a lo que todos deberiamos tener acceso, independientemente de quienes seamos, donde vivamos o que hagamos.
Lea la version en ingles del articulo aqui.
Las vidas estan en juego. Se trata de una cuestion que perjudica a familias como la mia una y otra vez, no solo cuando se forma una familia o se cuida a un padre enfermo, sino siempre que surgen enfermedades inesperadas. Hace unos anos, tuve que ser operada de urgencia de la vesicula. Fue un problema muy grande, pero no podia dejar de hacer cosas en casa ni faltar al trabajo. No podia permitirme faltar al trabajo y no recibir un sueldo. Nos merecemos algo mejor: merecemos tiempo para sanar.
Sin acceso a una licencia laboral remunerada no existe la justicia economica ni racial. Garantizar que la gente tenga el tiempo que necesita para cuidar de si misma y a sus familias es lo correcto desde el punto de vista moral, y tambien tiene sentido desde el punto de vista de nuestra economia y nuestro bienestar nacional. Invertir en licencias laborales remuneradas ayudara a nuestras familias, a nuestras comunidades y a nuestra nacion.
Mi sueno para David es que llegue a la mayoria de edad en un pais que respete la dignidad de todos y promueva la equidad en la sociedad. Un pais en el que todos tengamos las mismas oportunidades y los mismos derechos. Este sueno es lo que me motiva en mi propia labor de incidencia politica todos los dias. Se que no estoy sola en esta lucha y es hora de que nuestros legisladores cumplan lo que tanta gente pide: una politica nacional de licencias laborales remuneradas.
We are at a crossroads
This country and this world are at a monumental crossroads. In a few short weeks, US voters will have an opportunity to beat back the forces of fascism and confront the billionaires who are rigging the economy, our media system, and our democracy, making it increasingly impossible for ordinary people to get by. We’re not just talking about the election. We’re talking about what must be done once these fascist elements are vanquished from power. We need a bolder set of solutions than what either major party has so far been willing to offer and a working-class movement ready to fight like hell for it. Trump didn't emerge from nowhere. The conditions that fueled MAGA authoritarianism were created by decades of radical neoliberal economic policies and a corrupt political system dominated by corporate interests. They slashed taxes on the super-rich, promising that the benefits would trickle down. They said giveaways to the corporate titans would make life more affordable for the rest of us. It was all bullshit. And when a bitter, betrayed populace searches for someone to blame, right-wing demagogues have little trouble finding scapegoats. People know when they're being lied to, but you won't hear any of this from the corporate media. Only independent journalism—powered and funded by people who believe in building a better world—can deliver truly trustworthy daily news. Our Fall Campaign is underway, and we need your help. To power our newsroom through the rest of the year, we need to raise $125,000 by midnight on October 31. So if you share our vision, please contribute whatever you can to sustain our work. |
Mi esposo y yo sonabamos con formar una familia desde hace mucho tiempo. Nuestro hermoso hijo, David, es la luz de mis ojos. Pero cuando nacio hace 11 anos, los primeros meses fueron muy dificiles para nuestra familia. Me tuvieron que hacer una cesarea, asi que necesitaba tiempo para sanar cuando trajimos a David a casa. Pero ni mi esposo ni yo teniamos trabajos con licencia laboral remunerada y son muchos los gastos que vienen con el hecho de tener un hijo.
Esta limitacion de nuestros derechos y de nuestra dignidad obliga a muchas familias a tomar decisiones dificiles.
Mi esposo se tomo una semana para estar en casa conmigo mientras me recuperaba y nos acostumbrabamos a la vida con nuestro bebe, pero no le pagaron durante ese tiempo. Tuvo que volver al trabajo apenas una semana despues de mi cesarea, y yo me quede sola en casa con nuestro nuevo hijo, intentando sanarme y cuidar de nuestro hijo por mi cuenta. No teniamos ningun familiar cerca que nos apoyara.
Fue una epoca estresante y agobiante para mi. Sufri una depresion posparto que duro varios meses y no pude amamantar a mi hijo. Despues de anhelar por tanto tiempo el tener una familia, las presiones que sufriamos me hicieron sentir deprimida y vacia.
Esos primeros meses habrian sido muy diferentes para mi familia si hubieramos tenido acceso a una licencia laboral remunerada. Pero no la tuvimos: de hecho, solo el 23% de los trabajadores tienen acceso a una licencia laboral familiar remunerada en su trabajo. Una de cada cuatro madres con empleo se ve obligada a volver al trabajo solo dos semanas despues de dar a luz. Es vergonzoso que nuestros funcionarios electos permitan que esto ocurra.
Necesitamos que mas legisladores demuestren con hechos sus palabras cuando se trata de garantizar que las familias tengan acceso a politicas de cuidados fundamentales, como la licencia laboral remunerada. El Congreso aun no ha impulsado una medida de licencia laboral remunerada a nivel nacional, a pesar de que es una de las politicas mas populares del pais, que cuenta con el apoyo de todos los partidos politicos. A raiz de la sentencia Dobbs, muchos estados prohiben ahora el aborto, pero ni siquiera ofrecen ningun tipo de licencia laboral remunerada. Muchos de nosotros vivimos ahora en estados que obligan a dar a luz, mientras los legisladores no hacen nada para apoyar a las familias.
Esta limitacion de nuestros derechos y de nuestra dignidad obliga a muchas familias a tomar decisiones dificiles: ?pueden pasar tiempo con un ser querido enfermo, con su nuevo bebe o tomarse un tiempo para sanar, sin perder su sueldo o incluso su trabajo?
Todavia vivo con miedo de enfermarme. Necesito estar sana para poder trabajar y mantener a mi hijo. Si no estoy sana y trabajando, eso lo perjudicaria. Es un sentimiento agobiante que debo soportar, y no soy la unica.
Muchos legisladores se dedican a quitarnos a las mujeres y a las familias nuestra autonomia, nuestra necesidad basica de cuidar a nuestros seres queridos, nuestra capacidad de ir a trabajar y ganarnos la vida. Si estos legisladores se tomaran en serio el ayudar a las familias, apoyarian una politica nacional de licencias laborales remuneradas. La licencia laboral remunerada es un derecho humano y una cuestion de dignidad: es algo a lo que todos deberiamos tener acceso, independientemente de quienes seamos, donde vivamos o que hagamos.
Lea la version en ingles del articulo aqui.
Las vidas estan en juego. Se trata de una cuestion que perjudica a familias como la mia una y otra vez, no solo cuando se forma una familia o se cuida a un padre enfermo, sino siempre que surgen enfermedades inesperadas. Hace unos anos, tuve que ser operada de urgencia de la vesicula. Fue un problema muy grande, pero no podia dejar de hacer cosas en casa ni faltar al trabajo. No podia permitirme faltar al trabajo y no recibir un sueldo. Nos merecemos algo mejor: merecemos tiempo para sanar.
Sin acceso a una licencia laboral remunerada no existe la justicia economica ni racial. Garantizar que la gente tenga el tiempo que necesita para cuidar de si misma y a sus familias es lo correcto desde el punto de vista moral, y tambien tiene sentido desde el punto de vista de nuestra economia y nuestro bienestar nacional. Invertir en licencias laborales remuneradas ayudara a nuestras familias, a nuestras comunidades y a nuestra nacion.
Mi sueno para David es que llegue a la mayoria de edad en un pais que respete la dignidad de todos y promueva la equidad en la sociedad. Un pais en el que todos tengamos las mismas oportunidades y los mismos derechos. Este sueno es lo que me motiva en mi propia labor de incidencia politica todos los dias. Se que no estoy sola en esta lucha y es hora de que nuestros legisladores cumplan lo que tanta gente pide: una politica nacional de licencias laborales remuneradas.
Mi esposo y yo sonabamos con formar una familia desde hace mucho tiempo. Nuestro hermoso hijo, David, es la luz de mis ojos. Pero cuando nacio hace 11 anos, los primeros meses fueron muy dificiles para nuestra familia. Me tuvieron que hacer una cesarea, asi que necesitaba tiempo para sanar cuando trajimos a David a casa. Pero ni mi esposo ni yo teniamos trabajos con licencia laboral remunerada y son muchos los gastos que vienen con el hecho de tener un hijo.
Esta limitacion de nuestros derechos y de nuestra dignidad obliga a muchas familias a tomar decisiones dificiles.
Mi esposo se tomo una semana para estar en casa conmigo mientras me recuperaba y nos acostumbrabamos a la vida con nuestro bebe, pero no le pagaron durante ese tiempo. Tuvo que volver al trabajo apenas una semana despues de mi cesarea, y yo me quede sola en casa con nuestro nuevo hijo, intentando sanarme y cuidar de nuestro hijo por mi cuenta. No teniamos ningun familiar cerca que nos apoyara.
Fue una epoca estresante y agobiante para mi. Sufri una depresion posparto que duro varios meses y no pude amamantar a mi hijo. Despues de anhelar por tanto tiempo el tener una familia, las presiones que sufriamos me hicieron sentir deprimida y vacia.
Esos primeros meses habrian sido muy diferentes para mi familia si hubieramos tenido acceso a una licencia laboral remunerada. Pero no la tuvimos: de hecho, solo el 23% de los trabajadores tienen acceso a una licencia laboral familiar remunerada en su trabajo. Una de cada cuatro madres con empleo se ve obligada a volver al trabajo solo dos semanas despues de dar a luz. Es vergonzoso que nuestros funcionarios electos permitan que esto ocurra.
Necesitamos que mas legisladores demuestren con hechos sus palabras cuando se trata de garantizar que las familias tengan acceso a politicas de cuidados fundamentales, como la licencia laboral remunerada. El Congreso aun no ha impulsado una medida de licencia laboral remunerada a nivel nacional, a pesar de que es una de las politicas mas populares del pais, que cuenta con el apoyo de todos los partidos politicos. A raiz de la sentencia Dobbs, muchos estados prohiben ahora el aborto, pero ni siquiera ofrecen ningun tipo de licencia laboral remunerada. Muchos de nosotros vivimos ahora en estados que obligan a dar a luz, mientras los legisladores no hacen nada para apoyar a las familias.
Esta limitacion de nuestros derechos y de nuestra dignidad obliga a muchas familias a tomar decisiones dificiles: ?pueden pasar tiempo con un ser querido enfermo, con su nuevo bebe o tomarse un tiempo para sanar, sin perder su sueldo o incluso su trabajo?
Todavia vivo con miedo de enfermarme. Necesito estar sana para poder trabajar y mantener a mi hijo. Si no estoy sana y trabajando, eso lo perjudicaria. Es un sentimiento agobiante que debo soportar, y no soy la unica.
Muchos legisladores se dedican a quitarnos a las mujeres y a las familias nuestra autonomia, nuestra necesidad basica de cuidar a nuestros seres queridos, nuestra capacidad de ir a trabajar y ganarnos la vida. Si estos legisladores se tomaran en serio el ayudar a las familias, apoyarian una politica nacional de licencias laborales remuneradas. La licencia laboral remunerada es un derecho humano y una cuestion de dignidad: es algo a lo que todos deberiamos tener acceso, independientemente de quienes seamos, donde vivamos o que hagamos.
Lea la version en ingles del articulo aqui.
Las vidas estan en juego. Se trata de una cuestion que perjudica a familias como la mia una y otra vez, no solo cuando se forma una familia o se cuida a un padre enfermo, sino siempre que surgen enfermedades inesperadas. Hace unos anos, tuve que ser operada de urgencia de la vesicula. Fue un problema muy grande, pero no podia dejar de hacer cosas en casa ni faltar al trabajo. No podia permitirme faltar al trabajo y no recibir un sueldo. Nos merecemos algo mejor: merecemos tiempo para sanar.
Sin acceso a una licencia laboral remunerada no existe la justicia economica ni racial. Garantizar que la gente tenga el tiempo que necesita para cuidar de si misma y a sus familias es lo correcto desde el punto de vista moral, y tambien tiene sentido desde el punto de vista de nuestra economia y nuestro bienestar nacional. Invertir en licencias laborales remuneradas ayudara a nuestras familias, a nuestras comunidades y a nuestra nacion.
Mi sueno para David es que llegue a la mayoria de edad en un pais que respete la dignidad de todos y promueva la equidad en la sociedad. Un pais en el que todos tengamos las mismas oportunidades y los mismos derechos. Este sueno es lo que me motiva en mi propia labor de incidencia politica todos los dias. Se que no estoy sola en esta lucha y es hora de que nuestros legisladores cumplan lo que tanta gente pide: una politica nacional de licencias laborales remuneradas.

